Querer y amar

img_8914“Entre los bienes más preciados, habría que contar con la capacidad de demostrar vehementemente amor”

Etty Hillesum

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Leí el Diario de Etty Hillesum. Leí cómo el Amor se va personificando en ella, en las condiciones más terribles imaginables. Una luz de amor en mitad del horror humano. De eso hace ya unos meses, y aún hoy la mirada secreta sigue mostrándome todo aquello que se vió al leer el libro.

El querer siempre necesita. Necesita del otro. Reclama al otro. Exige al otro. El querer siempre es carencia. Parece que no puede ser llenado nunca. Nunca nos quieren suficientemente. El querer requiere exclusividad. Te han de querer solo a ti. Te han de querer más que a los demás. Te pueden querer un poco, mucho, muchísimo. El querer está relacionado con la cantidad. El querer engulle al otro. Se lo come. En el querer hay un sentimiento de posesividad. Lo que quiero es mío. El querer juega con el dar y el recibir, cómo si de cuentas se trataran… yo te he dado mucho y mira tú que poco me das… El dar genera deuda. El recibir, también. El querer separa. Si estás conmigo, no puedes estar con nadie más. Si te vas a pasar el rato con los amigos es que no me quieres lo suficiente, es que les quieres más a ellos… El querer desea que el otro nos quiera. El querer encuentra sucedáneos de la felicidad en lo que el otro nos da y en lo que nos agradece lo que nosotros damos. En el querer nos esforzamos en ser como el otro quiere o pedimos al otro que cambie para que se ajuste a nuestra expectativa de cómo hemos de ser queridos. De hecho creemos que nos quieren por cómo somos, cuando la realidad es que nos quieren por algo o para algo, y es eso lo que quieren de nosotros. En el querer, creemos que podemos manipular al otro para que nos quiera. Sólo hemos de cambiar nuestra manera de comportarnos. El querer aparece y desaparece según flotan los vientos del egocentrismo. Tiene que ver conmigo, con mis necesidades. El querer busca fuera la felicidad. Por eso es tan frágil, tan vulnerable y tan voluble. Tanto como lo son las condiciones externas. Ahora te quiero. Ahora ya no te quiero.

Pero, ¡ay, el AMOR!

El amor no necesita nada. Es pleno en si mismo. Nada pide porque nada necesita. El amor no pide exclusividad. Es infinito. Nunca se agota. Es una fuente que no se seca. No puede medirse. No se puede amar un poco, o mucho. No se puede. El amor es un desprendimiento, es libertad.  Para amar ni siquiera se necesita estar en presencia de nadie. El amor es pura gratuidad. Se da y se recibe sin consecuencia alguna. En si mismo. En el amor no hay juicio. Se ama más allá de cómo se es. Se ama por el hecho de ser. Se ama sin condiciones. El amor desea para el otro, amor. El amor se alegra cuando ve que el otro también vive en el amor. Y si el otro no vive en el amor, sigue amando. El amor no puede ser manipulado. Está por encima de la mente. No puede ser tocado por la mente. No se puede amar en un momento y dejar de amar en otro. El amor es felicidad, tanto si hay personas que te quieren como si no, tanto si la situación es difícil como si no. El amor es la vivencia de unidad. Es un estado de ser. No se puede tener o no tener amor. Sólo podemos ser amor. De hecho todos somos amor. Lo único es que no lo sabemos.

La mirada secreta acompañó a Etty Hillesum en su viaje interior. Mientras su vida exterior se rompía en millones de pedazos. En su viaje en el tren del horror hacia el campo de exterminio, Etty lanzó una postal al exterior que fue milagrosamente recogida. En ella, había escrito “Vosotros me esperareis, ¿verdad?”

Querida Etty, eres tu quien nos está esperando. Gracias. Gracias. Gracias.

El Amor no sale de ninguna parte. Es el estado natural. Es antes de la mente. Es allí donde vive la unidad. Descubramos Su Verdad. ¡Pongámonos a la tarea!

¡Feliz Ahora!

 

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4 pensamientos en “Querer y amar

  1. Maria A. dice:

    Estoy leyendo el diario de Etty Hillesum con sorpresa: atina con el concepto emocional de feminidad de una manera muy lúcida pero lo transciende con el amor a la humanidad,así como MEDITA (sin saberlo coceptualmente ) y transmite la experiencia directa de la eternidad y de Dios.
    Gracias.

  2. MARIA A. dice:

    Si, gracias por escribir a cerca del Don del Amor
    Voy a leer el Diario de Etty Hillesum.

  3. pujolmoia dice:

    Gràcias. Etty Hillesum, siempre me estremece en lo más profundo de las entrañas. Grácias

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