La radicalidad del viaje

Versión 2

“Una y un millón de veces”. Consuelo Martín

Dice la mirada secreta, después de miles de pruebas creadas por la mente y vividas por el corazón, que no se puede ir de viaje sólo un poco, o sólo a ratos. Cuando uno se va de viaje, se va de viaje al completo, con mente, cuerpo  y corazón. No puede desinvolucrarse del viaje ni viajar un rato sí y otro no. Cuando uno va de viaje lo único que deja atrás es la estela de lo caminado. 

Pues así la dulce mirada me cuenta. Y así llegamos a la cascada de los pensamientos. Me invita a sentarme frente a ella y a contemplarla. La cascada baja con fuerza cristalina, hace mucho ruido pero tiene belleza. La cascada brota del pasado y va hacia el futuro. En un instante, el agua cristalina se tiñe del color del barro. Las emociones de quien contempla también se empiezan a teñir del mismo color. Ah! ¡Es el pasado que vive en el agua mental el que está cayendo por la cascada! Habrá algún pensamiento-recuerdo que estará en lo alto revolviendo las aguas… La mirada secreta no me deja distraerme y me pregunta

¿qué tiene que ver ese barro ruidoso contigo?…. contemplación…. ¿qué tienen que ver esas emociones embarradas contigo?…. silencio…. ¿eres tú la cascada?…. ¿eres tú el barro?… ¿eres tú esas aguas?…… No sé, no sé– le contesto.

Y la mirada, con su paciencia infinita, sigue animándome a mirar:

…. si tu fueras la cascada de pensamientos y emociones, ¿podrías estar ahora mirándolos?

…..silencio…… U   N   A  G   R   A   N   P   A   Z ….

….tal es la contundencia de la mirada:

Yo no soy ni el pasado que solo existe en la mente, ni la cascada de pensamientos -estén o no embarrados-, ni las emociones -sean bonitas o dolorosas-. ¡Yo soy quien las vé!

En el viaje emprendido, en el viaje de la mirada secreta en donde cada etapa se da en la profundidad de un instante, no puedo jugar a creerme que soy unos pensamientos y otros no, o unas emociones y otras no. No puedo jugar a la psicología positiva, o a la hermandad de los buenos. Porque yo soy la humanidad entera, mi mente es la mente humana y mi corazón es el corazón del hombre, ambos condicionados en su totalidad, ambos esclavizando -por ignorancia- al ser humano. 

En el viaje emprendido, en el viaje de la mirada secreta en el que cada etapa se da en la profundidad de un instante, TODO pensamiento, TODA emoción son consecuencia de la actividad mental. Y si puedo despertar a ello, si la mirada, en su brillante compasión me sacude, puedo ver que yo soy quien ve pero no lo visto.

La cascada es tan hipnotizante que atrae con una fuerza milenaria a quien la contempla. La mirada me tiene tomada el alma, reposo en su seguridad, en la seguridad de su sabiduría y su amor completo ahora. No me dejo engullir por la cascada. Dejo que haga lo que tenga que hacer, como si de una película se tratase. Reconozco que la actividad es mental. Reconozco que la cascada, 

los pensamientos del pasado que la remueven, las emociones que despierta están sólo en el paisaje mental y funcionan automáticamente sin mi.

Cuando sé que soy la mirada, no me involucro con la película mental. Y aunque el cuerpo esté emocionado y la mente hirviendo, yo sigo a ESTE LADO, llena de compasión (comprensión + amor) sabiendo que

el idioma de la Verdad es el Silencio

y que todo ese ruido surge del Silencio y vuelve a él sin que el silencio se haya visto afectado.

Por eso, por esa inafectación, TODO ESTA BIEN.

A veces, a este lado del tapiz, los hilos se retuercen y se enredan. AL OTRO LADO, BELLEZA Y ARMONíA.

Suelto, suelto, suelto por reconocimiento de lo que no Es, de lo irreal.

Suelto y salto a lo desconocido, por amor y confianza.

Una y un millón de veces.

¡Feliz Ahora! Si no, ¿cuando?

Anuncios

2 pensamientos en “La radicalidad del viaje

  1. Antonio dice:

    Porque no puedo cogerme del cuello de la camisa y ponerme entre lo que veo y lo visto…Porque no puedo cogerme y ponerme en medio de lo que oigo y lo oído…y así en todas mis percepciones…con esa imposibilidad de encontrarme, porque soy más un verbo que un sustantivo…VER, OIR, TOCAR, GUSTAR Y OLER, un misterio inasible en constante proceso. Por eso esa cascada que cae, en tu fantástica entrada de hoy, con sus diversas tonalidades, me hace sentir que soy ese puro mirar que la contempla, sin ser ella, igual que un espejo refleja cualquier cosa sin apropiarse de ninguna y por eso desde su nada lo acoge todo… en el eterno ahora

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: