El pequeño gran obstáculo

IMG_3617

“No hay inconveniente en implicarse en las acciones que nos sobrevienen de modo natural. La esclavitud consiste en creer que somos los hacedores de esas acciones y apegarnos a sus frutos o resultados.”

Sri Ramana Maharshi

A veces me gusta colorear.
Nunca se me había dado muy bien. Mi pulso no era muy bueno y mi coordinación mente-ojo-mano tampoco. Había tratado de mejorarlo a base de paciencia y buena voluntad. No me rendía. Quería colorear sin salirme de la raya, sin hacer manchones. Quería plasmar belleza y perfección. Veía la facilidad con que otros coloreaban y sentía frustración. De hecho, era tanto el esfuerzo que ponía en hacerlo bien, que no podía colorear mucho rato.
Bueno, pues el otro día estaba coloreando
en ese estado de paz que da el no pretender nada, el no querer demostrar nada, el no desear ningún resultado.
Tan en paz estaba, que ni este pequeño “yo” estaba. Así que no había ni un “mi”, ni un “me”, ni un querer ni un sentir. Por no haber, ni esfuerzo había…
Y en este estado, vi la mano sujetando fácilmente el lápiz de color, vi los movimientos precisos que la mano hacía, vi cómo se iba rellenando el dibujo con el color y cómo la silueta negra era un muro que el lápiz no franqueaba ni milimétricamente…
La mano, el brazo, el ojo, el lápiz, el papel, el dibujo, eran todos un conjunto armonioso de expresión de vida. Y
yo era quien veía. No había nadie haciendo nada.
Todo sucedía sin que hubiera ningún “yo” voluntarioso haciendo nada. ¡Qué milagro más extraño y sorprendente!
La mirada secreta se reía alegre como el río de las montañas en primavera -a la mirada secreta le encantan los milagros…
-Esto es lo que te quería enseñar- me dijo.
-Cuando se deja de dar realidad al pequeño “yo” (ese quien crees ser que no es más que un potaje de ideas y creencias), ocurre que se deja de poner obstáculos a la Inteligencia de la Vida y las cualidades de esta persona, las dotes de su cuerpo, de su mente y de su corazón brillan en su máximo esplendor.
-Fíjate bien- continuó la mirada– observa como funciona la naturaleza, como funciona el cosmos. Fíjate con qué equilibrio, belleza e inteligencia se despliegan. Y ahora observa al ser humano… ¿ves que diferente? Eso es porque el pequeño “yo” de cada persona está metiéndose en todo, en las tareas del cuerpo, de la mente y del corazón. Sus deseos, rechazos, querencias, sus agravios, juicios, su voluntad,… están queriendo mandar en todo.
-Mira cómo en cuanto dejaste que la persona fuera quien pintara, aquello que tanto querías, sucedió.
El único obstáculo para que se exprese la Inteligencia que somos, es el pequeño e inventado “yo”
    -¡Madre mía! Entonces, si esto ocurre coloreando un dibujo, ¿qué pasará con todo lo demás si este “yo” se retira?-
-Eso no te lo puedo decir. De nada serviría. ESO LO HAS DE VER– contestó la mirada secreta
¡Feliz Ahora!
s
Anuncios
Etiquetado , , , , , , ,

2 pensamientos en “El pequeño gran obstáculo

  1. Antonio dice:

    Los hebreos no pronunciaban el nombre de Dios y solo escribían las consonantes YHWH, para que ningún sonido pudiera intentar adueñarse del Inefable Misterio, de la “Perfecta, Brillante, Quietud”. Tal vez nuestro nombres también deberían ser solo consonánticos y así podríamos romper la primera etiqueta que nos implantan y reivindicar la plena libertad de ser una posibilidad nueva a cada instante

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: