El guerrero

     

perdónalos, porque no saben lo que hacen

Lu 23, 34

Había una vez un guerrero muy fuerte y poderoso cuya fama traspasaba todos los mares y océanos, llegando hasta los más lejanos confines de la Tierra.

Los así considerados “buenos” le amaban y respetaban, ya que eran incontables las ocasiones en que el guerrero les había salvado de los más terribles demonios.

Los así considerados “malos” le temían y sólo los más malos de entre los malos se atrevían a desafiarle. Pero ninguno fue jamás capaz de vencer al gran guerrero.

La fuerza del guerrero era enorme. Su brazo izquierdo semejaba el tronco recio de un árbol y el puño gigante semejaba la más dura de las rocas. Su tórax era tan impenetrable que jamás necesitó escudo alguno. Y en su mano sostenía la espada más refulgente y terrible que pudiera uno imaginar, ya que estaba hecha de plasma electromagnético, de la misma naturaleza que los rayos de la tormenta.

Había estado eones luchando contra los enemigos de la Tierra hasta que el Dios de la Guerra le concedió la espada, premiándole así por guardar el reino de tanta maldad.

El guerrero se había enfrentado a todos lo que eran injustos, venciéndoles. Agresores de la libertad, del amor, de la armonía, de la equidad, habían caído a la justicia de su poderoso brazo y espada.

Así andaba el guerrero, una vida tras otra, batallando, batallando, batallando… sieeeeeeeempre habían enemigos que cercenar. Y eso que ¡ganaba todas las batallas! Sin embargo, siempre surgían nuevos enemigos.

Un día como cualquier otro, después de milenios batallando, el guerrero se descubrió pensando cómo era posible que, habiendo ganado millones de batallas, no pararan de salir enemigos por todos lados, como si de una plaga de hormigas voladoras se tratase. El guerrero pensaba: “¡Ya no deberían quedar enemigos! ¿Qué es lo que está pasando?”

Y así, en medio de una gran sensación de perplejidad, se retiró a cavilar a la Cueva de Entremundos(*).

(*)Nota del autor: Esta es una cueva muy profunda y muy especial porque cuenta con tres agujeros: una apertura al mundo -por la que, como imaginareis, entró el guerrero-; y en lo más hondo, se encuentra en su suelo una apertura directa al núcleo férrico de la Tierra y otra apertura en su techo directa al núcleo de la exosfera.

Bueno, pues como íbamos diciendo, el guerrero fue a la Cueva de Entremundos, a ver si en el silencio reverente de la cueva podía llegar a entender el por qué de la cantidad de enemigos que parecían brotar infinitamente de la nada, dispuestos a cualquier fechoría…

Y ahí, en su perplejidad, cerró los ojos, tranquilizó la respiración y se quedó quieto, quieto, quieto esperando la respuesta.

Por aquel tiempo, la Mirada Secreta ya llevaba eones trabajando para aquellos que esperan ver, vacíos de respuestas y abiertos a la verdad. Por lo que, rauda y fugaz, visitó el ojo del guerrero y éste vio con pasmosa claridad la verdad

En un nanosegundo, vio que cualquier guerrero sólo puede sobrevivir como tal si tiene enemigos con los que enfrentarse ¡Si no hubieran enemigos, no podría haber guerreros!

Vio claramente que, de forma inconsciente, era él mismo quién había estado creando un enemigo detrás de otro, para sobrevivir. Entendió que debía morir, porque con su muerte traería la paz a la Tierra.

Y en ese mismo momento de lucidez, en un acto de valentía -o mejor dicho-, en el mayor acto de valentía de toda su larguísima vida, miró la espada de plasma electromagnético, la acarició por última vez y haciendo una reverencia, la arrojó al abismo, al núcleo férrico de la Tierra -el único lugar que podría fundir la espada-.

Y en ese mismo acto, pasó de ser guerrero a ser sabio.

Y durante los cientos de vidas siguientes no volvió a encontrar jamás enemigo alguno, a excepción de la ignorancia de los que, aparentemente, se portaban mal…

¡Feliz Ahora!

Anuncios
Etiquetado , , , , , , , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s