LA FUENTE DE LA FELICIDAD I

La verdadera felicidad no puede ser encontrada en las cosas que cambian y se desvanecen.
El placer y el dolor alternan inexorablemente.
La felicidad viene del sí mismo y sólo puede encontrarse en el sí mismo.
Encuentre su sí mismo real y todo lo demás vendrá con él.

Sri Nisargadatta

Andaba yo preguntándome donde encontrar la felicidad.
Buscaba tenazmente. No me quería rendir.
Pero cuando parecía que la encontraba, era tan fugaz que casi me dejaba peor que antes. Casi era mejor no sentir felicidad que dejar de sentirla.
Creía que cuando encontrara una pareja a quien amar y que me amara (sobre todo esto segundo), sería feliz. Y, -que fuerte- la encontré. Es una persona maravillosa y doy gracias a la vida por ello. Y aun y así, cuántas veces le exigía que cambiara en esto o en aquello, le recriminaba… Mi pareja, por mucho que lo intentara, no podía hacerme feliz. En vista de ello, tuve que decidir que la pareja no te puede hacer feliz más que algún que otro ratito…
También pensé que si encontraba un buen trabajo, un trabajo que me gustara, hecho a mi medida, sería feliz. Y, -que fuerte- lo encontré. Y doy cada día las gracias por ello. Pero…. mi jefe era un narcisista paranoico que no me dejaba en paz. Mi colega era un insufrible engreído y un nefasto profesional. Que mal. Con lo que me gustaba el trabajo y por culpa de ellos no podía ser feliz. Bueno, pensé, igual la felicidad tampoco está en el trabajo…
También pensé que si tenía dinero para vivir sin preocupaciones, entonces seguro que sería feliz. Y, -que fuerte- el dinero llegó. Heredé. Y doy cada día las gracias por ello. Que piensas? Felicidad absoluta eh? Pues no. Que sí hacienda, que si más impuestos que nunca, que si tener que aprender sobre cuentas (cosa que entré tu y yo, me horroriza). Uff. Un verdadero quebradero de cabeza. No me quedó mas remedio que aceptar el dicho de que el dinero no hace la felicidad, aunque ayuda.

Ya ves. Lo tenía todo para ser feliz, un gran amor, un trabajo que me apasiona y pocas preocupaciones económicas. Y crees que era súper feliz? Pues a ratos. Como tu y tu y tu y tu, sean tus condiciones las que sean.

Entonces, la mirada secreta -que en aquel tiempo veía muy de refilón- me susurró al oído que

la fuente de la felicidad no está en las condiciones externas a mi

Pero entonces, ¿donde se hallaba?

Y tuve un sueño. I had a dream…

En mi sueño había un acantilado muy alto y vertical. A los pies del acantilado había una playa de arena blanca cerrada por ambos extremos. El mar, de un azul precioso, lamía dulcemente la arena. Y sobre la arena, en la orilla del mar, levantando miles de gotas de agua al sol como si de brillantes se tratara, andaba galopando un enorme y brillante caballo negro. Su piel azabache era terciopelo, su pecho fuerte y ancho era pleno poderío, sus movimientos tenían la elegancia del más grande bailarín, su velocidad era pura libertad… y yo, extasiada, veía y veía la escena, ahora desde arriba, ahora cerquita del hocico del caballo, oyéndole resoplar, los cascos contra el mar… Y en estas estaba, cuando de repente se oye una voz que retumba en el acantilado. Una voz que, para que te hagas una idea, sería la voz que imaginábamos de niños que podría tener Dios. Una voz grave, varonil, tremenda.

Y la voz me preguntó:

¿en dónde reside la belleza del corcel?

y yo, al instante, con voz clara y segura contesté:

en mis ojos

y entonces, desperté…

¡Feliz Ahora!

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9 pensamientos en “LA FUENTE DE LA FELICIDAD I

  1. Anna dice:

    Esta felicidad que reside en mi y que sólo tengo que encontrar, se puede comparar en como vivimos cada una de nuestras experiencias, como las encajamos o como dejamos que nos afecten….? Podemos ser asi felices si conseguimos aceptar aunque sea con cierta resignación o en el mejor de los casos saber llevar nuestras penas y/o problemas…?
    El saber aceptar? Es esa una fuente de felicidad?

  2. Alberto dice:

    Que buena nueva!!
    la felicidad no esta en lo que hago,
    ni en lo que tengo, no esta en lo que
    busco ni en lo que consigo. Tampoco
    en lo que entrego ni recibo.
    Ni siquiera en amar i/o ser amado.
    La felicidad reside en lo que soy,
    espera allí tranquila a que la descubra…
    la mente no me ayudará me temo…
    quizás la mirada secreta…
    …. gracias Mirada..

    • Gracias a ti, a tus ojos limpios que dejan pasar la Mirada!

    • Irene dice:

      ¿Y qué hacer cuando todo esto lo sabes pero, igualmente, sigues sintiéndote infeliz? ¿Qué está pasando en ti? ¿Las circunstancias te están rebasando? ¿Cómo has podido dejar que los factores externos puedan contigo, con tu valiosa sabiduría?

      • Hola Irene. A veces sabemos las cosas a nivel intelectual pero no las hemos descubierto vivencialmente. La felicidad que nos pueden dar las circunstancias externas es tan voluble como las propias circunstancias. Pero cuando te sientes feliz ¿de dónde brota esa sensación?…. A ver si la próxima entrada al blog te ayuda a ver un poquito más. Mientras, gracias por estar ahí, investigando y un beso!

  3. Irene dice:

    En ocasiones son los factores externos los que nos impiden llegar a ella.

    • Hola Irene! Si que parece duro y tambien parece que los factores externos son los que nos dejan o no ser felices. Y es que si la fuente no está en los factores externos, ¿dónde está? Mil gracias por tu comentario. La próxima semana seguiremos hablando de ello. Si ves algo, compártelo! Un abrazo grande.

  4. Irene dice:

    Qué duro es el camino que nos lleva a esa fuente.

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